enero 19, 2020

Hallazgos Singulares

AELIA LASCIVA

Aelia Lasciva, es una estela funeraria en arenisca rojiza, procedente del paraje conocido como “Casa del Indiano”, término de Villanueva de la Fuente  en el entorno de la Via Augusta entre las mansiones de Mentesa y Libisosa.

El monumento cobra mayor interés por su lugar de hallazgo. Está partida y solo subsisten dos fragmentos que aparecieron por separado y que muestran diferente estado de conservación, aunque ambos permiten su lectura.

En la parte central del monumento una tabula ansata bordeada por un cordón en relieve acoge la inscripción. Sobre este rectángulo se conserva la parte derecha de una escena de banquete funerario, con una figura sedente mirando a la izquierda.

La tábula y el cordón inscrito están abiertos por la parte inferior en donde queda espacio para una perdida línea de texto en la que debía encontrarse un decreto concediendo a la difunta las honras funerarias. Más abajo, aún se conserva una última línea de texto con parte de la fórmula funeraria.

Sus dimensiones son: 75 x 60 x 18,5 cm. La letra está muy cuidada, aunque la longitud del texto excede la capacidad del área inscrita. Este monumento se guarda en el Museo de Albacete y en nuestra localidad tenemos réplicas en el Museo Arqueológico y en el IES Mentesa Oretana. Su texto dice:

AeliA  Lasciva

nutrixindJulgentis(s)uma

an(norum) L V ¡ff11 pr]o . merit[lis

suis L(ucius) . AefliJusCeler

Ingenu(u)s p (osuit) maestiti(a) ¡(uctu que?)

impensam fu[neJris. ¡o

cumsepultur[aeJmonu(mentum)

tordodecrevit ?J

hic[sitaest —-J

EL ATAIFOR

El ataifor es la pieza más representativa del mundo musulmán, tanto por su cuidada elaboración técnica, como por su simbolismo y sincretismo religioso, como por su utilización cotidiana y funcional.

Estas piezas cerámicas han aparecido asociadas a las torres defensivas de las que constaba el castillo que se levantaba en el punto más alto de la Mentixa islámica, en el actual Callejón del Aire.

Uno de ellos presenta una inscripción en rasgos cúficos, elaborados en verde manganeso, con la palabra ¨Al-Mulk¨que significa “El Poder”, que no es otro que el lema más típico del Califato de Córdoba. Su origen cordobés nos habla de la relevancia estratégica, económica y política de Mentixa  en el periodo Omeya. En el fragmento conservado se ve con gran claridad como el alfarero ha rellenado con alguna letra suelta y algún motivo vegetal los espacios vacios de la inscripción. Este hecho también es frecuente en otras piezas andalusíes del periodo califal, el mismo en el que se encuadra esta pieza.

La otra pieza presenta una decoración geométrica en damero realizada en tres colores: negro, verde y melado.

Estos colores son de gran significado simbólico, ya que el verde es el color del profeta Mahoma, el blanco es el de la dinastía Omeya y el negro es el Poder de Dios y del Califa unidos.

EL GUERRERO ÍBERO DE MENTESA ORETANA

Es un exvoto ibérico de bronce elaborado mediante la técnica de la cera perdida.  Del siglo III a.C. o a principios del siglo IV a.C. Pesa 49gr y sus medidas son 5.6cm (altura) x 1cm (anchura máxima) x 1.7cm (profundidad máxima). La pieza no está completa pues le falta la parte inferior de ambas piernas, desde medio muslo hacia abajo.

Un guerrero esquematizado y desnudo, que exhibe entre su armamento parte de la panoplia ibérica: la falcata, el casco y los discos-coraza.

La falcata, envainada, se representa claramente con su característica empuñadura curva. El arma cuelga de la cintura en el lateral izquierdo, su posición es horizontal y es símbolo de poder y riqueza.

El casco tenía como misión parar los golpes que traspasasen la barrera de la defensa del guerrero (el escudo). Un casco que tiene la parte superior metálica para proteger el cráneo y unas protecciones laterales de cuero que dejaban a cubierto la sien y un guardanucas. Parece adornado con una cresta corta.

Los discos-coraza, son planos y circulares. El petral y el espaldar, son otro tipo de defensa pasiva para el guerrero, destinado a la protección de la espalda o del pecho.

El sexo del guerrero esta acentuado y bien definido en relación a otras partes de la anatomía.

La doble representación de armas y sexo podría estar mostrando las claves de un rito de paso del joven al adulto guerrero, de ese modo pasa a integrarse en una clase social, la de los guerreros, consagrando a Dios aquello que simbolizan sus armas y su sexo.

Este tipo de figura más que en un proceso local de producción, nos introduce de lleno en las relaciones económicas, políticas y de culto que tuvieron lugar entre los mentesa-oretanos, los santuarios rurales de Sierra Morena y los grandes poblados fortificados (oppida) situados al sur de Sierra Morena, poniendo en manifiesto, una vez más el carácter oretano del oppidum de Villanueva de la Fuente.

EL LISIADO DE MENTESA ORETANA

El lisiado de Mentesa Oretana representa un varón adulto desnudo, que porta en la cabeza un gorro de material orgánico (tela o cuero) y un morralillo en la mano izquierda. Con estos atributos se identifica habitualmente a los mineros.

Es una escultura de bronce de 197 gramos de peso. Sus dimensiones son 9,4 cms (alto) x 2,7 cms (ancho) x 2,3 cms (profundidad máxima). No se encuentra completa ya que le faltan los pies.

Su brazo derecho refleja una minusvalía severa, es decir, tiene una discapacidad total y su espalda padece cifosis. La enfermedad que tiene se trata del Mal de Pott, también conocida como Tuberculosis de la Columna Vertebral, causada por agotadores trabajos en las minas oretanas en condiciones insalubres.

Este tipo de figura invita a pensar que podemos encontrarnos ante una tradición religiosa que permite entablar contacto con Dios a través de la ofrenda de exvotos en lugares socialmente considerados como salutíferos. Mediante la ofrenda votiva el individuo solicita o agradece al dios sus favores, constatando mediante el acto de su devoción hacia él. Es una acción de ruego a la divinidad para que mitigase su penar.

EXVOTO DE LOS PRIMEROS CRISTIANOS: EL GALLO

Su simbolismo es muy rico y amplio y, por lo general, se le asocia al sol, al nacimiento del nuevo día y a la luz. Desde muy antiguo, se le ha considerado un animal simbólico por excelencia; casi todas las culturas y civilizaciones lo han considerado como el paradigma del fuego y de la claridad intensa.

La técnica de fabricación de los exvotos era la fundición de la “cera perdida”. Era la forma típica de fabricar los bronces votivos de la Hispania Romana.

Un texto litúrgico de la Iglesia romana alude de esta manera al canto del gallo o galicinio: “Tu, oh Cristo, sacude nuestro sueño, rompe los lazos que nos aferran a la noche, borra el antiguo pecado e infunde en nosotros la luz nueva”. Esta es la función simbólica del canto del gallo, despertamos mientras estamos sumidos en la noche de la ignorancia e inducimos a abrir los ojos hacia la Luz del Tabor.

DIRHAM DE PLATA

Es una moneda derivada del dracma sasánida persa. El material con el que está realizada la pieza es la plata. Son acuñadas en el siglo II y III de la Hégira en la ceca de al-Ándalus. Siguen la metrología de los patrones establecidos en la reforma del año 79 de la Hégira diferenciándose de las acuñaciones omeyas de oriente solo en el nombre de la ceca.

En estas monedas se sustituyeron las imágenes de los dracmas sasánidas por mensajes religiosos islámicos, incluyendo además el año y el lugar de acuñación. Estos datos son de gran relevancia ya que a través de ellos se puede estudiar su evolución al ser consideradas como auténticos documentos.