Ayer disfrutamos de una ruta nocturna exigente de 15 kilómetros, con un recorrido que transcurrió en buena parte por la sierra.
Una noche fantástica para disfrutar del entorno, afrontar el esfuerzo y, sobre todo, compartir la experiencia y el buen ambiente entre todos los participantes.
Terminamos cansados, pero muy contentos. Objetivo cumplido.
Y como toda buena ruta merece una recompensa, al finalizar nos esperaba un avituallamiento para reponer fuerzas, con melón, sandía, agua y zumos.
Gracias a todos los que participasteis y aportasteis ganas, esfuerzo y buen ambiente durante toda la ruta.
El año que viene, repetimos.

